¿Por qué tú?, ¿por qué yo?, ¿por qué hoy? Miré por la ventana, allí estabas como roca frente al mar, yo pequeña bruma nunca pude llegar a defenderme, Te vi y me viste queriendo que te viera, con el valor que necesita el sol para derretir un iceberg, yo con la timidez que la luna da la cara a la noche, te fuiste doblegando mi vida, te alejaste quebrantando mis huesos. Pero viví. Hoy te vi, ya no estabas, me llamaste, pero tu voz no la escuchaba, sentía la respiración del otro lado, sabía que podías tomar aquello que aún te pertenecía. No dije nada aún así entendiste todo, dijiste todo aún así no entendía nada, colgué y esperé, aún espero. De esperar se llenaron mis amaneceres, de sentir el vacío de tu alma. Pero viví. El amor y el desamor están a una llamada, se vive y se muere cada día un poco, pensarte me aprieta el pech...